1 de abril de 2009

La Sala Constitucional administrando la seguridad social del país

No dejan de sorprendernos todos los días las resoluciones de la Sala Constitucional. Y que quede claro que considero que no fue sino hasta su creación que muchos funcionarios públicos por fin atendieron las necesidades de los usuarios; sin embargo, en ocasiones pareciera que sus resoluciones manifiestan un desconocimiento evidente de la materia a la que se refieren. Y, producto de ello, la Caja -entre otros- ha tenido que atender en forma constante órdenes que son puestas en entredicho por los expertos (particularmente las que se refieren a medicamentos).

Ahora resulta que producto del voto 4555-09, se ordena a la Caja Costarricense de Seguro Social, construir un centro psiquiátrico para privados de libertad. ¿Y el Ministerio de Justicia? Muy bien, gracias... alguien más le va a hacer la tarea. Parece que para el Poder Judicial siempre ha resultado muy sencillo traspasarle a la Caja la responsabilidad por los privados de libertad. Y, si de delincuentes se trata, podemos decir que buena parte de ellos padecen de problemas mentales (el solo hecho de atentar contra la vida en sociedad, ya nos muestra un indicio de ello); entonces, ¿será que ahora todos los delincuentes irán a parar al centro que la Caja deberá construir para hacerle la tarea al Ministerio de Justicia? Solo falta que digan que como la Caja es la encargada de atender la salud de los habitantes (lo cual no es cierto, pues su tarea es la de administrar los seguros de salud y de pensiones y dar la atención directa a sus asegurados), va a tener que construir un hospital universitario para que se formen los estudiantes de ciencias médicas de todas las universidades del país.

Y es que con el cuentico este de que la Caja siempre tiene plata, y que por eso le corresponde sacarle la tarea a otros entes públicos, e incluso es la sacrificada cuando deciden (los mismos entes públicos), no cumplir con alguna de sus obligaciones (pago de cuotas de la seguridad social); se está poniendo en riesgo la estabilidad de los servicios que presta a todos asegurados, a todos los que religiosamente pagamos nuestras cuotas porque creemos en los principios que la vieron nacer. En una época de crisis como la que atravesamos, con el riesgo que corre la Institución de limitar la compra de genéricos y la obligación de comprar medicamentos innovadores (sea porque la Sala se lo ordena en sus votos o porque los datos de prueba son protegidos por plazos mayores), con la alta morosidad que se presenta por parte de los patronos -afectados también por la crisis-; el hecho de que le asignen tareas ajenas, limita aún más la posibilidad de salir adelante y fortalecer sus servicios.

Esperemos que los abogados que integran la Sala Constitucional, sean más receptivos al criterio de los expertos en campos desconocidos por ellos, para que de esta forma, sus resoluciones no pongan en riesgo instituciones que son baluarte de nuestro estado social de derecho.

13 de marzo de 2009

La "novela" del aeropuerto Juan Santamaría

En el Semanario Universidad de esta semana, el periodista Eduardo Ramírez Floresnos ofrece un artículo titulado "La 'novela' del aeropuerto Juan Santamaría estaría próxima a concluir", en el que nos informa que corresponde ahora a la Contraloría General de la República, dar el refrendo o no a un nuevo addendum según el cual el consorcio HASDC-ADC-Andrade&Gutierres Concesiones, se encargaría de concluir las obras en el aeropuerto Juan Santamaría y se les cedería la gestión del aeropuerto hasta el 2026.

El contrato de gestión interesada suscrito con Alterra Partners, según el cual esta empresa debía haber terminado las obras de modernización del aeropuerto en agosto de 2004, ha sido fuertemente cuestionado por un grupo de profesionales entre los que destacan Otto Escalante, Juan José Sobrado y Rodolfo Silva. En cuanto a este último addendum, las críticas van dirigidas principalmente al hecho de que la empresa Alterra Partners recibiría 1.100 millones de dólares a cambio de 40 millones de dólares en obras y de los costos en que han incurrido por la operación del aeropuerto (que según parece no exceden los 10 millones de dólares anuales). Y, Costa Rica quedaría amarrada a un nuevo gestor hasta el 2026.

Pero, lo más criticable del addendum, es que en el mismo se dispone que en caso de controversia, las mismas serían resueltas de acuerdo con las leyes estadounidenses y del estado de Texas (según se afirma en el artículo), con lo que -como es costumbre para nuestros negociadores- se afecta gravemente nuestra soberanía (y la posibilidad de que los asuntos sean resueltos en nuestros tribunales, donde se le daría prevalencia al interés público.

Por otra parte, llama la atención la fotografía que aparece en el artículo, donde se muestra que el consorcio "ya comenzó a ubicar maquinaria y materiales, así como a realizar labores contiguo al edifico de arribo y salida de pasajeros", lo que pareciera dar a entender que están muy seguros de que el addendum será refrendado por la Controlaría. Aunque al ser cuestionado por el periodista, el señor Jeff Scheferman, representante del consorcio "respondió en tono jocoso que entonces perderían la inversión hecha". Espero que la burla no nos haya sido dirigida a los costarricenses, pues creo que con las que nos ha hecho Alterra durante todos estos años, es más que suficiente.

Ante estas noticias nuevamente vuelve a la palestra la eterna discusión en torno a la calidad de los servicios que se dan (tanto en el sector público como en el privado) y a la idea que nos han vendido de que lo privado es mejor que lo público. Algunos lo afirman porque consideran que los empleados públicos son vagos, otros porque dicen que la infinidad de normas no les permiten trabajar (o administrar fondos donados por el BCIE). Lo cierto del caso es que el aeropuerto ha sido un claro ejemplo de que tal afirmación no es tan cierta como se nos cuenta y que lo único que nos hace falta es más personas que quieran y las dejen trabajar, sin injerencia política, en las instituciones públicas.

Pero volviendo al caso de Alterra, y como afirma Eduardo Ramírez en su artículo, en las próximas semanas conoceremos el resultado de esta "novela" y, es claro que la decisión de la Contraloría otorgará "un final feliz" a la misma, "ya sea para Alterra, o para el país"; pues es evidente que los intereses de ambos, son totalmente contrapuestos.

3 de marzo de 2009

La escafandra y la mariposa

Recién entregados los premios Óscar, nuestros cines se llenan de películas premiadas. Es la oportunidad del año, pues podemos ver las películas que se estrenaron en los Estados Unidos el año pasado y que fueron elegidas por todas esas personas ligadas al mundo cinematográfico estadounidense.

Sin embargo, no podemos traicionar la sala que nunca nos traiciona y que siempre nos trae buen cine para disfrutar. Aunque con algunos años de retraso (pues el costo de los estrenos es alto), siempre tiene una buena película que ofrecernos. Por eso, no dude en ir el jueves pasado a la Sala Garbo, a disfrutar de la película francesa La escafandra y la mariposa.

Antes de comentar la película, les aclaro el significado de tan extraña palabra, que al menos no está en mi léxico cotidiano. Según el Diccionario de la Real Academia, escafandra es un "aparato compuesto de una vestidura impermeable y un casco perfectamente cerrado, con un cristal frente a la cara, y orificios y tubos para renovar el aire, que sirve para permanecer y trabajar debajo del agua".

El título no podría ser más descriptivo. La película nos cuenta la historia de Jean-Dominique Bauby, redactor de la revista Elle que luego de ataque al corazón pierde el movimiento de su cuerpo y solo lo conserva en uno de sus ojos. No puede hablar y se encuentra incomunicado, solo con sus pensamientos, enfrentándose a un mundo nuevo, muy diferente del que dominó como redactor de tan importante revista.

Al inicio, el juego con las cámaras ubica al espectador en la posición de Bauby, de forma tal que nos obliga a sentir lo que él siente. Estamos atrapados en un pequeño espacio de visión, sin poder comunicarnos con un grupo de personas que creen saber lo que queremos. Luego, las cámaras cambian su visión, pero ya han logrado ese objetivo inicial, del cual no podremos liberarnos hasta salir de la sala de cine.

La película transcurre desde la impresión de despertar luego de un coma, sintiéndose ajeno a ese nuevo mundo, pasando por estados en los que Aubry siente lástima de sí mismo y prefiere estar muerto, a una tenacidad indescriptible, que lo lleva a lograr comunicarse por medio del parpadeo de su ojo. Es así como "escribe" una novela en la que narra su experiencia.

La forma en que Mathieu Amalric (en el papel de Aubry), logra comunicar sus sentimientos, sus pensamientos y sensaciones, con solo el movimiento de su ojo, es impresionante. Ya de por sí el juego de cámaras inicial nos ha hecho meternos en su piel. Era evidente que aun cuando su cuerpo era inútil, logró utilizar el único recurso que le quedaba para comunicar la vivacidad de su mente. Fue una verdadera suerte que lograra superar su deseo de morir, para dejarnos una historia maravillosa, que luego podríamos conocer por medio del cine.

24 de febrero de 2009

Premios Óscar

Me declaro culpable. Aun cuando paso sufriendo todo el año, porque a los cines nacionales solo nos traen las recetas hollywoodenses de acción y comedia; siempre estoy en primera fila, frente a mi televisor, cada febrero, para presenciar la entrega de los premios Óscar. Creo que es una forma de enterarme de todas aquellas películas que se estrenaron el año anterior y que, ahora sí, con un premio bajo el brazo, serán exhibidas en nuestros cines.

Durante mis años de colegio y de universidad los veía por Canal 7, a pesar de que tenía que soportar muchas veces las risas del traductor de los chistes intraducibles que decían los presentadores; o, en el peor de los casos, escuchar la incoherente traducción. Más adelante, tuve la oportunidad de verlos en cable, aunque sin traducción (lo cual me dejaba igual o peor, pues mi inglés es horroroso). Este año, al igual que los más recientes, los vi por TNT, con una excelente traducción.

Aunque, por ser una ceremonia larga, y verla recostada en mi cama, siempre termino perdiéndome algunos episodios en los que el cansancio me vence. Pero tuve la suerte de observar momentos mágicos.

Me gustó mucho el formato utilizado en este año, en el que 5 ganadoras y ganadores de los premios, presentan a los nominados y cada uno de ellos les dirige unas palabras. Al fin y al cabo, todos son ganadores, por el simple hecho de estar nominados. Más aún como en este año, en el que los nominados como mejores actores de reparto tenían tan pocas posibilidades ante la inminencia del otorgamiento del premio a Heath Ledger (última oportunidad de la Academia de premiar su talento, aun cuando su actuación no fue tan buena como en El secreto de la montaña).

Otro momento que me gustó de la ceremonia fue el discurso de Penélope Cruz. La forma en que agradeció a su patria el haberla formado como actriz. Y, principalmente, el hecho de que hablara en español. Me encanta cuando esta ceremonia se impregna con el lenguaje universal del arte, que no es solo el inglés... y más aun cuando tal lenguaje se manifiesta en mi lengua materna.

Luego, me emocionó el discurso de Dustin Lance Black, por el guión original de la película Milk, que junto con el pronunciado por Sean Penn son una luz de esperanza para las parejas de homosexuales que actualmente se enfrentan a la Propuesta 8, que pretende obligarlos a divorciarse, luego de que se legalizara la unión matrimonial entre personas del mismo sexo en California.

Creo que la mayor sorpresa de la noche fue que Mickey Rourke no se llevara el premio como mejor actor, si vemos el reconocimiento que ha tenido en otras premiaciones. Sin embargo, era claro el mensaje político que se quería dar en esta oportunidad.

Ahora, les dejo una lista de los premiados:

Mejor película: ¿Quién quiere ser millonario? (Slumdog Millionaire)
Mejor director: Danny Boyle (Slumdog Millionaire)
Mejor actor principal: Sean Penn (Mi nombre es Harvey Milk)
Mejor actriz principal: Kate Winslet (The Reader)
Mejor actor de reparto: Heath Ledger (The Dark Night)
Mejor actriz de reparto: Penélope Cruz (Vicky Cristina Barcelona)
Mejor guión original: Dustin Lance Black (Mi nombre es Harvey Milk)
Mejor guión adaptado: Simon Beaufoy (Slumdog Millionaire)
Mejor película en lengua no inglesa: Departures (Japón)
Mejor película de animación: Wall-E
Mejor dirección artística: Donald Graham Burt (El curioso caso de Benjamin Button) Decorados: Victor J. Zolfo
Mejor fotografía: Anthony Dod Mantle (Slumdog Millionaire)
Mejor diseño de vestuario: Michael O'Connor (The Duchess)
Mejor documental: Man on Wire
Mejor corto documental: Smile Pinki
Mejor montaje: Chris Dickens (Slumdog Millionaire)
Mejor maquillaje: Greg Cannom (El curioso caso de Benjamin Button)
Mejor banda sonora original: A.R. Rahman (Slumdog Millionaire)
Mejor canción original: "Jai ho" Música: A.R. Rahman, Letra: Guizar (Slumdog Millionaire)
Mejor corto de animación: La maison en Petits Cubes
Mejor corto de acción real: Spielzeugland
Mejor montaje de sonido: Richard King (The Dark Night)
Mejor mezcla de sonido: Ian Tapp, Richard Pryke y Resul Pookutty (Slumdog Millionaire)
Mejores efectos visuales: Eric Barba, Steve Preeg, Burt Dalton y Craig Barron (El curioso caso de Benjamin Button)
Óscar honorífico: Jerry Lewis

Fuente: Vayacine.com

16 de febrero de 2009

¡Por favor, no nos divorcien!

En el estado de California, Estados Unidos, se aprobó hace un tiempo el matrimonio entre personas del mismo sexo. Durante las elecciones presidenciales se aprobó la Propuesta 8, según la cual se deja sin efecto tal posibilidad y las personas que se casaron deberán divorciarse. Ellen DeGeneres, con su sagaz humor, en el discurso de agradecimiento por la entrega de un premio en los People's Choice Awards, lo dedica a Portia De Rossi, con quien contrajo matrimonio, pero que por el apoyo a la Propuesta 8 podría ser tan solo su roomate (compañera de piso).

El abogado Ken Starr está promoviendo la Propuesta 8, a fin de que las personas que se casaron (alrededor de 18.000), tengan que divorciarse. El próximo 5 de marzo, la Corte Suprema del Estado recibirá argumentos en favor y en contra y tendrá 90 días de plazo para pronunciarse.

Con este propósito se ha iniciado la campaña denominada "¡Por favor, no nos divorcien!", que tomó las fotografías que enviaron tanto parejas homosexuales como personas heterosexuales que están a favor del matrimonio homosexual, donde piden que no se les obligue a deshacer el vínculo. El video, con música de Regina Spektor, es muy emotivo. Lo pueden ver en el sitio web de la campaña o en Youtube.

Las imágenes son muy emotivas, y nos hacen tomar conciencia de la realidad de que la familia tradicional es cosa del pasado. Ahora, solo se conforman por grupos de personas que se aman y quieren compartir su vida juntas. En todo caso, el amor debe prevalecer y qué mejor imagen de eso que la última escena de la campaña, en donde se ve el rostro emocionado de un joven que parece haber cumplido su sueño de casarse con la persona amada.