12 de junio de 2009

Sosteniendo la lectura IV

Les cuento que últimamente he estado muy ocupada, desarrollando algunos proyectos, así que no solo ha disminuido el espacio que dedico a mis lecturas ociosas, sino que he dejado de actualizar el blog. Aunque en todo este tiempo han surgido diversidad de temas de interés (convenciones partidarias, estrenos en el cine, H1N1, aviones y helicópteros que caen del cielo...), voy a continuar con el recuento que les estaba haciendo de mis lecturas para los ratos de descanso.

16. El ocho, volumen 1, de Katherine Neville. Esta es una bonita edición del best seller (que ya tiene continuación: El fuego, 2008), editada por Ediciones B S.A. en 1994 (la novela salió originalmente en 1988), traducida por Susana Constante. Un libro especial para los amantes del ajedrez, que nos lleva por una trama que se desarrolla en diferentes lugares del planeta. La contraportada del libro dice: "Catherine Velis, una alta ejecutiva experta en ordenadores, se ve atrapada sin quererlo en la búsqueda de un legendario ajedrez que perteneció al emperador Carlomagno. El campeón soviético de este deporte, de gira por Nueva York, le advierte que corre un grave riesgo si se empeña en encontrar las piezas, pues en ellas reside la clave de una antigua fórmula ligada a la alquimia, la masonería y los poderes cósmicos. Ese mágico ajedrez, enterrado durante mil años en una abadía francesa, nos conducirá -de 1790 a 1970- por la historia de los personajes que poseyeron sus piezas y por la larga serie de crímenes que se cometieron para hacerse con ellas. Los personajes van desde Napoleón, Robespierre y Casanova, hasta Voltaire, Newton o Catalina la Grande. Pero los crímenes todavía no han terminado...".

17. Gestión de proyectos editoriales. Cómo encargar y contratar libros de Gill Davies (México: FCE, 2005): En la contraportada del libro leemos: "Los editores son pieza clave en la maquinaria contemporánea del libro. Su función consiste en ayudar a que los autores produzcan mejores textos, en lograr que las ideas comerciales se materialicen en obras que satisfagan al público, en contribuir a que un original se convierta en miles de ejemplares impresos, en mantener vivo el fondo editorial. Al elegir y desarrollar los proyectos que darán forma a su catálogo, el editor debe atender simultáneamente la calidad de las obras -sean literarias o de referencia, escolares o de esparcimiento- y la naturaleza del mercado para alcanzar el precario equilibrio entre creatividad y rentabilidad. En el mundo editorial de hoy, los editores deben ser capaces de apreciar la buena prosa, identificar nichos de mercado, impulsar a los autores cuando tienen dificultades, así como promover los proyectos dentro y fuera de la editorial, invertir sensatamente los recursos a su cargo y producir un impacto benéfico en las finanzas de la empresa. Y aunque las exigencias parecen enormes y muy desgastantes, este oficio sigue siendo una de las actividades más placenteras en el universo libresco.
Esta obra ayudará a los editores, especialmente a los que encargan y contratan libros, a cumplir de mejor manera sus obligaciones. Sin pretender resumir en recetas simplonas el complejo proceso editorial, presenta temas fundamentales como:
  • la elección de lo que se publica (y cómo eligen los autores dónde publicar),
  • la contratación de obras literarias y de no ficción,
  • el seguimiento del autor (de la contratación a la entrega del original),
  • el proceso editorial,
  • la gestión estratégica y financiera del catálogo,
  • el desarrollo y mantenimiento del catálogo,
  • el trabajo en equipo.
Gestión de proyectos editoriales. Cómo encargar y contratar libros se ha traducido al japonés, al chino -tanto en Taiwán como en China continental- y al alemán, y está preparándose la versión en coreano y en polaco. Las muchas pautas de comportamiento que sugiere y sus atinadas advertencias para evitar problemas, más los estimulantes estudios de caso que presenta, harán que quien lo lea simplifique y mejore su quehacer cotidiano para poder dedicarse al meollo del oficio editorial: buscar por todas partes obras que merezcan ser publicadas".

18. Los pasos perdidos de Alejo Carpentier (Barcelona: Barral, 1972): Una de las novelas más reconocidas del escritor cubano, en la que nos narra la historia de un investigador y profesor de música, que se adentra en las civilizaciones indígenas de un país latinoamericano, en busca de los instrumentos musicales que utilizan. Las descripciones amplias del autor, más allá de ubicarnos en el lugar en el que se desarrollan los hechos, nos permiten escuchar las notas de una sinfonía.

19. María la noche, Anacristina Rossi (San José: ECR, 2003). Primera novela de Anacristina Rossi con la que obtuvo en 1985 el Premio Nacional de Novela. Ha sido traducida al francés. Nos narra las peripecias de una mujer que viaja desde el trópico caribeño hasta Europa, donde altera la convencional vida de un español que estudia en Inglaterra. Emilia Macaya, en la contraportada del libro, nos dice: "En esa ruta de alumbramientos y espejos que toda obra literaria, preciada de serlo, se impone recorrer, sobresalen dos actitudes básicas, propias del ejercicio creador. La primera busca, ante todo, testimoniar épocas, acontecimientos, situaciones e inclusive, tendencias literarias existentes, a propósito del momento vivido. La segunda, en cambio, dirige la mirada hacia lo circundante e indaga más allá de las evidencias, para desarticular lo habitual y poner en entredicho el supuesto orden inalterable de los consabidos. Si en una, el afán se deposita en afirmar un pasado a fin de asentar el presente, la otra propone, más bien, impugnar el ahora, para así desafiar el futuro.
María la noche, de Anacristina Rossi, suma sus aires a la segunda brisa.
El vacío como elemento constitutivo -e inevitable- de la condición humana; la construcción de un "yo" que intenta afianzarse, paradójicamente, en tanto carencia y desposesión; la puesta en duda del significado absoluto y del "absoluto reinado de la razón"; la audacia, en suma, de una subjetividad que no teme retar los dictados de la "realidad" decretada imbatible, para atreverse a abordar -y a bordar- la tela incierta de los relativismos, son los rasgos que dibujan la novela de Rossi bajo el signo de la aventura impugnadora, gesto creativo por el cual María la noche adquiere, a la vez, el tono de asombrosa lucidez y el lugar relevante con que figura en nuestras letras".

20. También estoy leyendo el manuscrito de una amiga, que contiene varios poemas. Al no estar aún editado, omitiré el nombre de la autora y el posible título del texto.

24 de abril de 2009

Sosteniendo la lectura III

Con este recuento de libros, me he dado cuenta de que a pesar de que saqué varios libros de mis lecturas inmediatas, todavía me quedan pendientes un buen grupo. Continúo con la lista:

11. El túnel de Ernesto Sábato (Cátedra, 1985). En la contraportada de la edición, se lee: "El túnel (1948), del argentino Ernesto Sábato, es una de las grandes novelas sudamericanas de este siglo, cuyos ecos recogieron pronto en Europa Graham Greene y Camus. El relato, montado con los recursos de la novela policial, desarrolla un personaje que revela su psicología introspectiva e impone al lector un análisis de la desesperanza. El protagonista, Juan Pablo Castel, persigue inútilmente lo inalcanzable, que no es sino el regreso a la infancia, simbolizada en la ventana de un cuadro, motivo reiterado largamente en la narración".

12. ¡A todo vapor! (Full Steam Ahead) Cómo liberar el poder de la visión en su empresa y en su vida, de Ken Blanchard y Jesse Stoner (Norma, 2003). Con el proyecto de la creación de una empresa de servicios, he iniciado lecturas que un par de años atrás no hubiera ni siquiera intentado. El resultado ha sido realmente gratificante. En la contraportada del libro, aparece este texto: "¡A todo vapor! ¡Al fin! ¡Una explicación clara de qué es una visión y cómo crearla! Valiéndose de una historia estupendamente escrita sobre dos personas que se esfuerzan por crear visiones tanto para la compañía donde trabajan como para su propia vida, Blanchard y Stoner detallan los elementos esenciales para crear una visión.
En ¡A todo vapor! el lector aprenderá:
  • Cómo utilizar el poder de la visión para enfocarse, energizarse y obtener excelentes resultados.
  • Cómo crear una visión que "toque" a todos los colaboradores de una organización.
  • Cómo crear una visión personal que le sirva de guía y le dé significado a su vida.
"La declaración más clara y convincente de todas las que he leído, y que le da significado y vida a la visión". Warren Bennis. Autor de Cómo llegar a ser líder".

13. Harry Potter y el prisionero de Azkaban de J.K. Rowling (Salamandra, 2006). Me declaro fiel admiradora del mundo creado por Rowling. No me he perdido las películas y estoy ansiosa por la próxima. El cine me impulsó a leer los libros y en este momento estoy en la tercera entrega. En la contraportada del libro se indica: "Por la cicatriz que lleva en la frente, sabemos que Harry Potter no es un niño como los demás, sino el héroe que venció a lord Volvemort, culpable de la muerte de sus padres. Desde entonces, Harry no tiene más remedio que vivir con sus pesados tíos y su insoportable primo Dudley, todos ellos mugles, o sea, personas no magas. Igual que en las dos primeras partes de la serie -La piedra filosofal y La cámara secreta- Harry aguarda con impaciencia el inicio del tercer curso en el Colegio Hogwarts de Magia y Hechicería. Tras haber cumplido los trece años, solo y lejos de sus amigos de Hogwarts, Harry se pelea con su bigotuda tía Marge, a la que convierte en globo, y debe huir en un autobús mágico. Mientras tanto, de la prisión de Azkaban se ha escapado un terrible villano, Sirius Black, un asesino en serie con poderes mágicos que fue cómplice de lord Voldemort y que parece dispuesto a eliminar a Harry del mapa. Y por si esto fuera poco, Harry deberá enfrentarse también a unos terribles monstruos, los dementores, seres abominables capaces de robarles la felicidad a los magos y de borrar todo recuerdo hermoso de aquellos que osan mirarlos. Lo que ninguno de estos malvados personajes sabe es que Harry, con la ayuda de sus fieles amigos Ron y Hermione, es capaz de todo y mucho más".

14. El mundo de Sofía de Jostein Gaarder (Patria, 1998). Para llegar a este libro, igual que en el anterior caso, lo hice por medio del cine -y con la participación de mis amigas fieles admiradoras de Gaarder-. Vi primero la película de Erik Gustavson y luego me prestaron el libro. Es una bonita forma de acercarse a la filosofía, un libro no solo para jóvenes, sino también para los adultos que tenemos dificultad para comprender en detalle la complejidad del pensamiento abstracto que nos han legado los filósofos. En la contraportada del libro se lee lo siguiente: "Poco antes de cumplir los quince años, la joven Sofía recibe una misteriosa carta anónima con las siguientes preguntas: '¿Quién eres?', '¿De dónde viene el mundo?'. Este es el punto de partida de una apasionada expedición a través de la historia de la filosofía con un enigmático filósofo. A lo largo de la novela, Sofía irá desarrollando su identidad a medida que va ampliando su pensamiento a través de estas enseñanzas: porque la Verdad es mucho más interesante y más compleja de lo que podría haber imaginado en un principio. El mundo de Sofía no es sólo una novela de misterio, también es la primera novela hasta el momento que presenta una completa -y entretenida- historia de la filosofía, desde sus inicios hasta nuestros días.
'Un nuevo y sorprendente éxito literario, el más importante desde el misterio monástico erudito de Umberto Eco con El nombre de la rosa'. Der Spiegel
'Quería Jostein Gaarder escribir una novela para jóvenes que buscan el sentido de la vida, sin embargo ahora El mundo de Sofía es un libro de culto para adultos'. Stern"
Se debe recordar que el nombre Sofía proviene de la palabra griega sophía (que forma parte de la palabra filosofía) y recoge estos significados: "habilidad, destreza, experiencia; prudencia, ingenio, cordura; agudeza, sagacidad, perspicacia, astucia; sabiduría, ciencia, erudición, saber, instrucción, arte; filosofía" (Vox, 2002).

15. Concluyo hoy con el Manual de instrucciones de la cámara digital Olympus, que me ha sido de utilidad para traerles algunas imágenes de las caminatas del Club de Montañismo de la UCR, pero que aún no logro manejar con soltura. (Quizás porque aún no termino de leer el manual) ;-)

23 de abril de 2009

Sosteniendo la lectura II

Continúo con el recuento de los textos que estoy leyendo en este momento.

6. Limón Reggae de Anacristina Rossi (Legado, 2007). Después de leer Limón Blues no podía dejar pendiente este libro y estoy a la espera de la tercera entrega. En las tapas de la portada leemos:
"Limón Reggae es la esperada novela de Anacristina Rossi luego del éxito de su anterior Limón Blues. Segunda de una trilogía, esta obra es un lienzo que retrata la Centroamérica del final del siglo XX.
Desde su niñez en Limón, en los años 70, Laura/Aisha, personaje principal, registra las luchas reivindicativas de los negros en Estados Unidos y su impacto en el Caribe costarricense. Esto marcó su vida.
En un estilo que cautiva y atrapa desde el inicio, la obra nos lleva por una historia trepidante y, con Laura como testigo de excepción, muestra la brutalidad de las dictaduras militares en Nicaragua y El Salvador, la lucha revolucionaria, las agitadas pasiones, los intensos amores y desencantos de los protagonistas de esta turbulenta época.
Entre la felicidad efímera y la lucha persistente, una cadencia los une: "el reggae con su compás atrasado, su backbeat misterioso, su espacio de silencio, de poder y de gloria".
Anacristina Rossi Lara nació en Costa Rica. Estudió en Inglaterra, Francia y Holanda. Es escritora, traductora, periodista, ambientalista y especialista en desarrollo y estudios de la mujer.
Su primera novela, María la noche (Lumen, 1985) Premio Nacional de Novela 1985 y traducida al francés por Editorial Actes Sud, la reveló como una de las principales narradoras contemporáneas.
La loca de Gandoca (Educa, 1991), desde 2001 publicada por Editorial Legado, se estudia en la educación media y universitaria de su país.
Limón Blues, (Alfaguara, 2002) ganó el Premio Nacional de Novela (2002), el Premio Áncora del diario La Nación (2001-2002) y el Premio José María Arguedas de Casa de las Américas, Cuba.
Varios cuentos de su libro Situaciones Conyugales (Rei, 1993) han sido traducidos y publicados en otros países.
En 2004 el gobierno de Chile le otorgó la Medalla Presidencial del Centenario de Pablo Neruda".

7. Manual de edición literaria y no literaria de Leslie T. Sharpe e Irene Gunther (FCE, 2005). En la contraportada viene la siguiente descripción del contenido:
"La misión del editor puede resumirse en una frase: hacer que cada libro sea el mejor libro posible. Tal es el credo de las autoras de este compacto manual de técnicas editoriales, aplicable lo mismo a la novela experimental que a un libro de autoayuda, a una enciclopedia que a un poemario. En una industria cada vez más apremiada por los resultados económicos, los principios que se presentan aquí son un alegato en favor del lenguaje, de la buena escritura, de la coherencia interna, así como de las buenas relaciones entre quienes escriben los manuscritos y quienes ayudan a convertirlos en libros. En ese proceso intervienen cuatro actores, según la taxonomía profesional sugerida por Sharpe y Gunther: el editor de adquisiciones y el de contenido, el corrector de estilo y el de pruebas, cada cual concentrado en una función específica que a menudo se confunde con las demás. Todos deben ejercitar sus sentidos editoriales -el ojo, el oído, el olfato, la memoria, el sentido común y por supuesto el sentido del humor- para cumplir con su objetivo: ayudar a que el escritor produzca la mejor obra a su alcance. En ese alumbramiento se ponen en práctica los principios enunciados aquí: economía de expresión, tacto para lidiar con los autores, flexibilidad para adaptarse a la lógica de cada proyecto, uniformidad y congruencia en la escritura, confianza en la propia intervención editorial, respeto por la obra ajena y responsabilidad con los lectores y con la editorial para la que uno trabaja.
En esta obra se describen las funciones y las características idóneas de los editores que actúan en sectores como:
  • la edición literaria,
  • la edición de libros infantiles,
  • la edición de obras de referencia,
  • la edición de libros de texto,
  • la edición académica y
  • la edición escolar.
Los consejos sobre cómo editar -y, mejor aún, sobre cómo no editar- le serán de utilidad a quien se inicia en esta profesión, y a quien tiene ya muchas horas de vuelo le servirán para afianzar su experiencia, tanto si los acepta como si los rechaza, amén de que le serán de utilidad cuando deba contribuir a la formación de nuevos colegas. Este ánimo pedagógico, junto con la certeza de que editar bien ofrece innumerables satisfacciones, domina las páginas de este manual, que aspira a ser ejemplo de algo que pregona: que los libros valgan tanto o más que lo que cuestan".

8. Manual de derechos de autor de Laura Casado (Valletta, 2005). El libro ofrece lo siguiente: normas y tratados internacionales, las 100 preguntas y respuestas, propiedad intelectual e industrial y modelos de contratos. En la contraportada dice:
"Un manual que abarca los aspectos técnicos, jurídicos y teóricos, de todos los aspectos vinculados con los derechos intelectuales, en forma concisa y sencilla.
Las 100 preguntas y respuestas representan y reflejan el contenido de una obra útil, práctica y necesaria para todos aquellos vinculados, de alguna forma, con el quehacer creativo e intelectual".

9. Manual de usuario Nokia. Esto les causará gracia, pero 160 páginas y creo que tardaré más tiempo en leerlo que en utilizar mi teléfono. Sucede que mi anterior celular falleció y el año pasado tuve que comprar uno para sustituirlo. Mi sorpresa fue que no conseguía teléfonos TDMA en ninguna parte y, en pequeños negocios, es posible comprar uno reconstruido o usado. Al final me contenté con uno que podría quebrarle un dedo a alguien, si le cae en un pie, pero que servirá para mis constantes descuidos. No más estrenándolo se me cayó en el parqueo de un supermercado y, evidentemente, no me cayó en el pie, pues lo quité a tiempo.

10. Manual de Operaciones del Wii. El que no lo haya leído todavía, no significa que no esté jugando. Pues sí, cada vez que puedo lo enciendo y me pongo a hacer ejercicios con el Wii Deportes o el Wii Fit. Cuando juego al tenis en el primero, todos los que están a mi alrededor se deben alejar, pues me dejo llevar por la realidad virtual. Eso no significa que los sobrinos no me den palizas con solo mover su muñeca (tan acostumbrados ellos a otro tipo de dispositivos), pero yo no renuncio a mover todo mi cuerpo, así, de paso, hago algo de ejercicio.

Habrán notado en esta entrega, mi obsesión por leer los manuales de cuanto aparato adquiero. Aunque en ocasiones no los entiendo, olvido las indicaciones o el aparato fallece antes de concluirlo.

22 de abril de 2009

Sosteniendo la lectura

Tengo un problema y es que, cuando se trata de libros, me convierto en una "mirona". No sé si les pasa igual, pero cuando viajo en el autobús o estoy en una cafetería, y hay alguna persona con un libro entre sus manos, me muero de las ganas de saber qué está leyendo.

Ese deseo de saberlo todo sobre los libros al instante, te hace caer en el hábito de leer más de un libro a la vez (lo cual es normal, dado el trajinar de los tiempos y la necesidad de acceder a información de todo tipo en poco tiempo). Pero, se convierte en un problema cuando los libros que estás leyendo ya no caben en un estante de tu biblioteca.

Así fue como, en la reciente organización de la biblioteca familiar, tomé la decisión de no tener más libros que los que pudieran llenar uno de los estantes (al final me quedé con solo 35 lecturas, entre libros, folletos y documentos que tenían pendientes). Hoy quisiera iniciar un recorrido por esas lecturas que estoy haciendo, a ver si tomo conciencia de ellos y disminuyo un poco la lista.

1. Reglamento a la Ley de derechos de autor y derechos conexos. Decreto ejecutivo N° 24611-J, Con las reformas recientes a la normativa en materia de propiedad intelectual, consideré necesario actualizarme leyendo las principales normas aplicables en mi país (Costa Rica).

2. Convenio de Berna para la protección de obras literarias y artísticas.

3. Las intermitencias de la muerte de José Saramago (Alfaguara, 2005). En la contraportada del libro dice: "Sabremos cada vez menos qué es un ser humano. LIBRO DE LAS PREVISIONES.
En un país cuyo nombre no será mencionado se produce algo nunca visto desde el principio del mundo: la muerte decide suspender su trabajo letal, la gente deja de morir. La euforia colectiva se desata, pero muy pronto dará paso a la desesperación y al caos. Sobran los motivos. Si es cierto que las personas ya no mueren, eso no significa que el tiempo haya parado. el destino de los humanos será una vejez eterna.
Se buscarán maneras de forzar a la muerte a matar aunque no lo quiera, se corromperán las conciencias en los "acuerdos de caballeros" explícitos o tácitos entre el poder político, las mafias y las familias, los ancianos serán detestados por haberse convertido en estorbos irremovibles. Hasta el día en que la muerte decide volver...
Arrancando una vez más de una proposición contraria a la evidencia de los hechos corrientes, José Saramago desarrolla una narrativa de gran fecundidad literaria, social y filosófica que sitúa en el centro de la perplejidad del hombre ante la impostergable finitud de la existencia. Parábola de la corta distancia que separa lo efímero y lo eterno, Las intermitencias de la muerte bien podría terminar tal como empieza: "Al día siguiente no murió nadie"."

4. Manual para el Curso Básico de Teosofía de Ligia Montiel Longhi. (Sociedad Teosófica en Costa Rica, 1999).

5. El Capítulo Quince del Tratado de Libre Comercio suscrito entre los Centroamérica, República Dominicana y los Estados Unidos, que se refiere a la Propiedad Intelectual.

Como pueden ver, no todo lo que estoy leyendo es literatura ni está en libros editados formalmente, pero son temas que me interesan mucho en este momento, y no pude renunciar a su lectura.

15 de abril de 2009

De crisis, préstamos y planes escudo

Con esto de la crisis financiera internacional, muchas reglas han cambiado. Muchos "especialistas" hablan ahora de una mayor regulación del mercado, de una participación más activa de los estados en la economía y otras muchas recetas que en otros tiempos habrían tachado de "comunistas".

En Costa Rica, como es usual, se mantiene la tradición de llegar siempre tarde a todo, y es así como hasta el último momento, el presidente del Banco Central afirmaba que no seríamos afectados por la crisis internacional, a pesar de que desde mediados del año pasado el presidente de la República afirmaba que vendría un periodo de "vacas flacas". Lástima que no aprovechara la visión que demostró en ese momento, para preparar un plan con el que pudiéramos enfrentarnos a la etapa de estrechez augurada.

El caso es que tarde, pero seguro, apareció el parche, el remedio, la aspirinita con la cual podríamos enfrentarnos a la crisis internacional. Así que lo mejor era reducir los salarios, la jornada de los trabajadores y gestionar préstamos ante las entidades financieras internacionales que décadas antes habían propiciado la desregulación y el empequeñecimiento del aparato estatal.

Y así ha sucedido. En la Asamblea Legislativa tenemos proyectos de ley que pretenden "flexibilizar" las relaciones laborales y todos los días leemos una noticia (que ya no lo es), sobre la aprobación de un nuevo crédito. Y, si realmente fuera utilizado ese dinero para inyectarlo en la economía y propiciar la producción y el consumo de bienes y servicios, sería una excelente receta; sin embargo, nuestro historial en esa materia nos recuerda dineros no utilizados en el fin propuesto y millones y millones de dólares pagados por infinitas consultorías que nada resuelven.

Al final, el trabajador asalariado siempre paga los platos rotos, junto con los empresarios que no gozan de las prebendas otorgadas por sus amigos en el gobierno. Los pequeños empresarios no pueden hacer préstamos para continuar con su producción, pues los bancos los restringen. Si la banca pública debe competir con la privada, estará en primer lugar asegurar las ganancias, por encima del riesgo que implicaría inyectar capital a la producción nacional en época de crisis.

Y mientras esto sucede, a los beneficiados de siempre se les facilita la labor. Todos sabemos que en muchos lugares se trabaja cuatro días con jornadas de doce horas y se descansa tres días, pero el Ministerio de Trabajo parece no saberlo; que a muchos trabajadores se les obliga a trabajar tiempo extraordinario sin paga adicional, y el Ministerio tampoco lo sabe. Peor aún, del mismo Ministerio provienen los proyectos de reforma al Código de trabajo para "flexibilizar" las relaciones laborales.

Y mientras tanto, leemos en el Diario Oficial (La Gaceta, 14/04/2009) la transcripción del extracto de un oficio de PROCOMER, que dice: "No obstante lo anterior, al ser esta una institución con una misión y vocación clara de servicio a la exportación, sin dejar de lado claro está, su función de supervisión y control, PROCOMER no puede dejar de considerar factores dinámicos, cambiantes propios del entorno y realidad empresarial. Es así como también debemos considerar que en muchas ocasiones las empresas beneficiarias del régimen o bien su casa matriz se ven enfrentadas a graves problemas en la comercialización de sus bienes, a crisis financieras internas inclusive problemas de índole macroeconómicos en sus países y hasta a situaciones de caso fortuito o fuerza mayor, circunstancias todas que las podrían obligar a disponer cambios inmediatos en sus políticas de mercado.

Ha sido el afán del Ministerio atender y tratar de ayudar a solventar de la forma más objetiva posible estas situaciones, no sólo teniendo en consideración la posición de las empresas, sino el resguardo sobre todo de intereses de orden general, al valorar el impacto que supone una modificación considerable en los niveles de inversión y empleo frente al cierre definitivo de la empresa.

(...)"

Y líneas más abajo se modifica la cláusula sexta del acuerdo por medio del cual se otorgaba a la Compañía Inversionista Las Brisas S.A., los incentivos propios del régimen de zona franca, y en la nueva redacción la beneficiaria se obliga a "cumplir con un nivel mínimo de empleo de 2 trabajadores".