17 de noviembre de 2008

Nuestros gobernantes y su doble moral

Hoy será un día tranquilo en San José y Montes de Oca, miles de estudiantes y trabajadores públicos no asistirán a sus labores porque se les concedió un día de asueto (en todo caso, se dificultaría su traslado, debido a las medidas restrictivas de circulación impuestas por el gobierno).

Pero, será un día agitado para los personeros del gobierno, quienes deben velar por la seguridad del visitante y por el logro de al menos once acuerdos (entre los que destaca el apoyo de la petrolera a Recope, que nos recuerda el interés de explotar nuestra zona caribeña).

El logro de acuerdos comerciales con la potencia asiática, que ha sido muy cuestionada por recurrir a la violación de los derechos humanos de sus ciudadanos, nos obliga a hacernos un cuestionamiento ético. No podemos mirar a otro lado, mientras recibimos dinero marcado por las injusticias. No podemos ser tan críticos respecto de países como Cuba, donde se violan igualmente libertades fundamentales, mientras nos hacemos de la vista gorda respecto de la violación de esas libertades en China.

La doble moral (muy propia de nuestros políticos tradicionales) no debe impregnarse en el nombre de nuestro país. No podemos vendernos al mejor postor. La prevalencia de estos antivalores hace que se conviertan en el mapa de vida de nuestros jóvenes, de nuestros empresarios exitosos, de nuestros hijos. Nuestros representantes deben levantar el estandarte de valores que fortalezcan el temple de nuestros ciudadanos. No podemos tener una Sala Constitucional que resuelve miles de recursos de amparo y de habeas corpus, a fin de hacer prevalecer los derechos fundamentales, mientras nuestros representantes no exigen un comportamiento ético a sus pares. No podemos estar bien con dios y con el diablo al mismo tiempo.

16 de noviembre de 2008

Comunicado de la Asocación Cultural Tibetano Costarricense

Hoy quiero compartir con ustedes el comunicado de la Asociación Cultural Tibetano Costarricense, sobre la cancelación de la visita del Dalai Lama a nuestro país:

COMUNICADO DE LA ASOCIACIÓN CULTURAL TIBETANO-COSTARRICENSE CON RESPECTO A LA CANCELACIÓN DE LA VISITA A COSTA RICA DE SU SANTIDAD EL XIV DALAI LAMA

Mediante este boletín tuvimos la enorme alegría de anunciarles la visita a Costa Rica de Su Santidad el XIV Dalai Lama, auspiciada por nuestra asociación. Lo hicimos con gran júbilo pues conocemos el enorme cariño y respeto que los costarricenses sienten hacia él, como pudimos comprobar durante sus dos visitas a nuestro país en 1989 y en 2004, y porque sabemos del especial aprecio y admiración que Su Santidad siente por Costa Rica, demostrados, entre muchas ocasiones más, al mencionar y poner como ejemplo a nuestro país en su discurso de aceptación del Premio Nobel de la Paz que le fue conferido en el año 1989. (Ver discurso completo)

Hoy, con profundo pesar y consternación, los miembros de la Junta Directiva de la Asociación Cultural Tibetano-Costarricense nos vemos obligados a comunicarles la cancelación de tan ansiado evento, motivada por la solicitud expresa del Presidente de la República, Dr. Óscar Arias , de que Su Santidad “pospusiera” su visita a Costa Rica. El Dalai Lama lo complació, con la humildad y el respeto hacia los demás que son fundamento de su vida.

Después de que nuestra Asociación hizo pública la solicitud del Presidente Arias y la resultante cancelación de la visita de Su Santidad a Costa Rica, el mandatario dio a conocer su carta al Dalai Lama, (nótese) fechada 5 de agosto, donde le ruega no venir a Costa Rica, porque espera recibirlo con otros laureados Nobel en algún momento (sin definir) del año 2009 y porque no estaría en el país durante los próximos días de setiembre cuando se llevaría a cabo la visita.

Lamentablemente, esas dos razones hechas públicas por don Óscar son meramente cosméticas, porque:

  1. Una indefinida visita oficial en el 2009 no impedía de ninguna manera que se llevase a cabo la visita privada del Dalai Lama que, con gran alegría y honra para nuestra asociación, él había aceptado y confirmado para este año (del 10 al 12 de setiembre 2008).
  2. Puesto que El Dalai Lama venía a Costa Rica en visita privada de carácter enteramente espiritual y cultural, y no respondía a invitación del Dr. Arias o de su Gobierno, era totalmente innecesario que el Presidente Arias estuviese en el país para recibirlo.

Ambas razones esgrimidas por el Presidente Arias podían perfectamente materializarse en el 2009, sin recurrir al agravio de pedirle al Dalai Lama que "pospusiera" su visita y su compromiso de este año con los que el Presidente Arias llama "un grupo de budistas" que obviamente para él son descartables. Como si no conociera la existencia de nuestra Asociación, que fue la que lo invitó a pronunciar el discurso de bienvenida a Su Santidad en ocasión de la charla pública impartida por el Dalai Lama en el Teatro Nacional durante su visita al país en setiembre de 2004. Como si el deseo de los costarricenses de compartir con el Dalai Lama su mensaje espiritual y de paz fuera intrascendente y desechable.

Lo que resulta gravísimo y totalmente inesperado en un Premio Nobel de Paz, si no en un señor Presidente de la República, es que negara la verdadera connotación política de la cancelación solicitada, que se relaciona directamente con su deseo de complacer al Gobierno Chino. Esto lo podemos afirmar porque el día 5 de agosto de 2008, aproximadamente a las 8 de la mañana, don Óscar hizo una llamada personal a la Presidenta de nuestra asociación, doña Maritza Pacheco, quien por muchos años había tenido una amistad con él. En esa conversación, además de las dos razones alegadas por don Óscar, también le indicó que "si el Dalai Lama viene a Costa Rica, Hu Jintao no vendrá y eso no le conviene a Costa Rica", y le pidió que retirásemos nuestra invitación al Dalai Lama. Por supuesto, semejante pretensión fue denegada porque era impensable. ¿Con qué razón podíamos nosotros, que habíamos invitado a Su Santidad con profunda devoción y respeto, decirle entonces que no viniera? ¿Qué tenía que ver nuestra invitación, honrosamente aceptada por el Dalai Lama, con los intereses personales y políticos del Sr. Presidente?

Como era su obligación, doña Maritza de inmediato reportó la conversación a la Oficina del Dalai Lama, el 5 de agosto de 2008 (Ver carta). Increíblemente, la jefa de prensa de la Presidencia ahora niega tal conversación telefónica. Afortunadamente, don Óscar no lo ha hecho también porque eso, aparte de constituir un engaño y una falta de honorabilidad, demostraría una grave falta de valentía.

Como resultado de la misiva presidencial arriba indicada y el contenido del informe enviado por doña Maritza, el Representante de Su Santidad para América Latina nos comunicó con enorme pesar la cancelación de la visita y nos envió copia de la carta de respuesta que el Secretario del Dalai Lama, Chhime Chhoekyapa, envió al Presidente Arias el 12 de agosto de 2008, donde también fundamenta la decisión del Dalai Lama de no visitar Costa Rica en esa tercera y determinante razón: la conversación telefónica sostenida por don Óscar con la Presidenta de nuestra Asociación. (Ver carta)

Es ampliamente conocido que el gobierno totalitario de la República Popular de China ha ejercido una persecución política sistemática contra el Dalai Lama y ha ejercido presión ante todos los gobiernos de los países alrededor del mundo donde Su Santidad ha sido invitado, para impedir su visita. Y se ha dado que muchos gobernantes hayan desistido de entrevistarse oficialmente con Su Santidad; pero jamás se le ha solicitado no visitar un país donde las actividades a efectuarse son de carácter puramente espiritual y cultural. ¡En este caso hemos sido triste ejemplo!

La Asociación Cultural Tibetano-Costarricense lamenta profundamente la desacertada decisión política del Presidente Arias, y considera que se ha lesionado la soberanía de Costa Rica cuando el Gobierno de Costa Rica y su Presidente y Premio Nobel de Paz, se someten en forma incondicional, por intereses económicos y políticos, a un régimen totalitario mundialmente conocido por sus sistemáticas violaciones de los derechos humanos de sus ciudadanos en general y del sufrido pueblo tibetano en particular, sobre el cual por más de seis décadas ha practicado un cruel y sistemático genocidio. La solicitud hecha al Dalai Lama debe ser motivo de consternación para nuestro pueblo.

Insistimos, porque debe quedar claro para todos, que Su Santidad el Dalai Lama no venía a Costa Rica por motivos oficiales ni menos aún por razones políticas. Venía donde nosotros en una visita privada cultural y espiritual, gestionada y financiada en su totalidad por nuestra Asociación, cuya única finalidad era brindar a los costarricenses una nueva oportunidad de escuchar el mensaje de paz y de amor que Su Santidad incansablemente lleva por el mundo, y que le ha valido el respeto y la admiración de todas las personas que comparten sus altos valores altruistas, y que ven en ellos una esperanza para la humanidad, en medio del odio y la violencia que la amenazan.

Nos llena de desconcierto y pena la actuación de nuestro Presidente, quien hace tan sólo cuatro años, cuando se preparaba para las elecciones presidenciales, aceptó gustoso la invitación de la Asociación Cultural Tibetano-Costarricense de pronunciar el discurso de bienvenida a Su Santidad, en el Teatro Nacional. En aquel momento, como parte de su prolongado discurso ( Ver extracto del mismo publicado en La Nación), el Dr. Arias dijo:

“Damos gracias al Dalái Lama por dedicar todas sus energías y todo su poder espiritual al servicio de las más nobles y más urgentes causas de la Humanidad. Le damos gracias, en este día, por la gran bendición que significa para Costa Rica su honrosa visita y por su generoso reconocimiento a nuestra vocación de paz y a nuestro amor por la naturaleza”.

“…En la actividad política parecieran carecer de relevancia el afecto y las emociones motivados por manifestaciones del amor. La política pareciera ser un terreno en el que las conductas de los seres humanos están condicionadas únicamente por la ambición de poder y por la competencia, muchas veces irracional, entre grupos y entre individuos. De acuerdo con esa percepción, la política no debería dejar espacio para las manifestaciones relacionadas con la bondad, el amor y la belleza”.

“Obligados por la ineludible necesidad de actuar a tiempo frente a una multitud de problemas muchas veces insolubles, los políticos hacemos ostentación de eficacia y ocultamos los sentimientos como si estos fueran, por definición, una muestra de debilidad, un lastre para la acción. Con ello permitimos que la política sea percibida como una actividad en la que se sacrifican los goces de la vida y los sentimientos de las personas”.

“…El Dalái Lama, representante de un pueblo al que la arrogancia de un gran poder de nuestro tiempo ha privado de su libertad y amenaza con destruir su cultura, se encuentra entre nosotros. Él y su pueblo representan un singular ejemplo por su entereza, por su religiosidad y, sobre todo, por su práctica de la compasión. En la búsqueda de una fórmula que le permita a ese pueblo conservar su identidad, sus creencias y su cultura, el Dalái Lama predica el amor y no el odio, la compasión y no la violencia”.

Las palabras del Dr. Arias, Premio Nobel de Paz, hoy se convierten en triste parodia, por su actuación al no querer disgustar al gobierno totalitario chino otrora el "gran poder arrogante de nuestro tiempo” según sus propias palabras— con la presencia en Costa Rica de SS el Dalai Lama, Premio Nobel de Paz y más aún, Mensajero Espiritual mundialmente reconocido y admirado. ¿Adónde queda la soberanía de Costa Rica? ¿Adónde el prestigio de nuestro país como democracia ejemplar? ¿Adónde los más altos principios? ¿Adónde la verdad?

Junta Directiva
Asociación Cultural Tibetano Costarricense


Fuente: http://www.tibetencostarica.com/

15 de noviembre de 2008

Mensaje del Dalai Lama

En el sitio en la internet de la Asociación Cultural Tibetano Costarricense, en el boletín del 10 de noviembre, aparece el mensaje del Dalai Lama de esta semana. Comparto con ustedes la traducción del mismo:

Un yogui tántrico que ha logrado el control de las energías sutiles del cuerpo y de los niveles sutiles de conciencia, tendrá control sobre los elementos internos y externos y consecuentemente podrá transformar su forma samsárica ordinaria en un gozoso cuerpo de arco iris. Pero hasta que podamos hacer esto, tenemos que aceptar el hecho de que nuestra base física es un imán que atrae todo tipo de incomodidad y dolor.

…Este cuerpo samsárico nos mantiene corriendo todas nuestras vidas. Tenemos que correr para satisfacer sus interminables necesidades, para mantenerlo lejos de las cosas que pueden dañarlo, y para protegerlo de cualquier todo lo no placentero. Tenemos que darle placer y comodidad. Recibimos la ordenación, y al principio esto es muy satisfactorio; pero pronto nuestro cuerpo lo hace tan difícil para nosotros que pensamos que nuestra práctica estaría menos perturbada si nos fuéramos a vivir como un laico. Así que nos damos por vencidos y regresamos a la vida ordinaria; pero entonces terminamos con una familia que mantener, sin que nos quede tiempo o energía para la meditación. Tenemos las tareas apremiantes de alimentar, vestir y albergar a nuestros hijos, y de hacer arreglos para su educación y demás.

Nuestras vidas pasan alternando entre el trabajo y la preocupación, con ocasionales cortos períodos de placer, y luego tenemos que morir; pero ni siquiera esto lo podemos hacer en paz, pues cuando yacemos para morir, nuestros últimos pensamientos son preocupaciones acerca de la familia que estamos dejando atrás. Tal es la naturaleza de la existencia mundana.

…Cuidar de nuestros ancianos (aquellos que nos han dado nuestro cuerpo, nuestra vida y nuestra cultura) es un deber sagrado de la humanidad. Pero la mayoría de los humanos actúan más como animales que como gente, y a menudo vemos personas mayores que han sido abandonadas por sus familias. Las unidades familiares son muy fuertes en el Tibet, y las personas mayores son usualmente cuidadas directamente por familiares. El cuidado estatal para los ancianos que vemos en Occidente es algo muy bueno, una señal saludable, a pesar de que quizás aquí la base espiritual y psicológica sea algo escasa.

El sufrimiento de la ancianidad es algo que todos debemos encarar, a menos que muramos prematuramente. No hay nada que podamos hacer al respecto. Se habrá ido aquella falsa sensación de habilidad y fuerza personal que nos hizo tan orgullosos cuando éramos jóvenes. En su lugar, auxiliares o amigos nos bañarán, vestirán, darán de comer, y tendrán que llevarnos al baño. En vez de vivir bajo la ilusión de la permanencia, debemos comprometernos en el entrenamiento espiritual de manera que podamos entrar en la ancianidad al menos con la gracia de la sabiduría.

…Así que podemos ver que este cuerpo de hecho nos causa mucho pesar en esta vida y, tristemente, en su búsqueda por satisfacer sus muchas necesidades, la mayoría de las personas acumulan una corriente interminable de instintos kármicos negativos que las conducirán a renacimientos inferiores en el futuro. Estos son los sufrimientos del mundo humano.

…El punto importante aquí es volverse consciente del tercer tipo de sufrimiento, el sufrimiento sutil que penetra toda existencia imperfecta, la toda-penetrante miseria concomitante con tener una base perecedera, samsárica…(Todos están) atrapados en el sufrimiento porque la naturaleza de sus cuerpos y mentes está limitada por procesos cíclicos compulsivos. Hasta que desarrollamos la sabiduría que es capaz de liberar a la mente de estas fuerzas compulsivas, no hay duda de que experimentaremos sufrimiento a través de nuestras vidas, y que continuaremos vagando interminablemente en la rueda del nacimiento, vida, muerte y renacimiento, donde la presencia de la miseria puede ser siempre sentida.

Fuente: Asociacion Cultural Tibetano Costarricense


14 de noviembre de 2008

De asuetos, presidentes y canciones

La polémica de estos días gira -entre otros temas- alrededor de la visita del presidente chino a Costa Rica; donde, incluso, se ha determinado que el próximo lunes se dé asueto a los servidores públicos (para disminuir el movimiento de personas entre San José y Montes de Oca -¿será que quieren que no estén reunidos en sus aulas de la UCR, los revoltosos estudiantes y profesores que protestan por todo?-). A partir de ese mismo día no me afectará tal disposición, pues inicia el permiso que saqué en mi trabajo en la Caja.

Sin embargo, no puedo dejar de pensar en la oportunidad que perdimos de tener en nuestra tierra a una persona que sí sería causa de orgullo: el Dalai Lama. Quiero reflexionar con ustedes, mis amigos y lectores, sobre este asunto, y me gustaría tener sus comentarios. Para iniciar esta reflexión, les dejo el texto de la canción con la que el grupo Mecano deleitó nuestros sentidos, nuestros sentimientos y nuestro intelecto.

"Uno de mis juguetes favoritos era un mecano. A medida que iba creciendo,
fui adquiriendo varias series más, hasta que cuando llegué a los quince años
las tenía todas, desde la más sencilla hasta la más complicada ".
Dalai Lama

Ha nacido en el país prohibido,
perdido en la falda de una montaña.
Dicen que es la reencarnación de un Dios.
En el misterio del gran monasterio,
los lamas preparan el viaje.
Van a buscar al futuro gran señor.

Siguiendo los designios de un oráculo especial,
barrieron las montañas
y encontraron un chaval.
Sabio en la memoria pudo recordar
cual fue su rosario y su campana
y hasta el emisario.

Ay Dalai Lama Dalai Lama Dalai
Ay Dalai Lama ay Dalai Dalai
Ay Dalai

Pronto el cielo como un avispero
de amarillos que volaban hacia el suelo,
y el temor que precede a la invasión.
Como hojas los estrellas rojas
cayeron sobre el valle de Lhasa
a liberar al pueblo de su religión.

En nombre del progreso y de la revolución
quemaron tradiciones y pisaron el honor.
El rey de las montañas tuvo que escapar
vestido de mendigo
y con el alma envuelta en el ombligo.

Ay Dalai Lama Dalai Lama Dalai
Ay Dalai Lama ay Dalai Dalai
Ay Dalai

A falta de petróleo no hubo amigos en el mar
dejando las naciones tu barquito naufragar.
Nobel en la guerra,
nobel de la paz.

Ay Dalai Lama Dalai Lama Dalai
Ay Dalai Lama ay Dalai Dalai
Ay Dalai

Puedes escuchar la canción y ver el video de Mecano aquí

13 de noviembre de 2008

El cambio y la misión empresarial

La especie humana se ha mantenido por siglos, en virtud de que ha sabido adecuarse a los cambios que se presentan en el mundo natural. Tal circunstancia la percibimos en periodos largos de la historia, luego de que muchas personas han muerto víctimas de epidemias o desastres naturales; y los supervivientes aplican la experiencia vivida para enfrentarse a situaciones de peligro. Sin embargo, en periodos cortos de tiempo, nuestra capacidad individual de adecuación es limitada. Hemos construido a nuestro alrededor un mundo artificial casi perfecto, en el que la mejor manera de hacer las cosas es como la hemos venido haciendo desde siempre (ni siquiera recordamos si antes se hacía diferente).

Lo podemos ver en nuestra experiencia personal, donde refunfuñamos cuando alguien se nos acerca para decirnos cómo hacer nuestro trabajo (pero... cómo se le ocurre a este -o esta- pensar que sabe hacer mejor el trabajo que llevo haciendo por más de 20 años...). Y es que, la costumbre, nuestra autocomplacencia (yo, yo y yo... y si queda algo para mí), nos impiden pensar en si las personas que se benefician con nuestra labor están satisfechas y si nuestro trabajo es importante dentro de la misión empresarial (o institucional).

Aquí es donde las empresas y las instituciones tienen su grado de culpa, pues han sido incapaces de inyectar en sus trabajadores la visión y los valores empresariales (que deben ser algo más que un rótulo pegado en la oficina de algún jefe, cuyo texto nadie recuerda). El primer paso, antes de valorar nuestras funciones, es tomar conciencia del porqué la empresa o la institución existe, cuál es su razón de ser; con esta noción en mente, podremos considerar si lo que hacemos es útil para cumplir con ese objetivo.

Pensemos, por ejemplo, en la Caja Costarricense de Seguro Social... ¿qué es lo que les da a sus clientes o usuarios?... pensiones, subsidios, medicamentos, citas médicas, prótesis...; pero eso son solo algunos servicios que otorga... ¿qué es realmente lo que da a los asegurados y a las personas que atiende?... seguridad. ¿Por qué seguridad?... porque las personas que tienen un seguro con la Caja, tienen la seguridad de que cuando estén enfermas serán atendidas, de que cuando lleguen a la edad de retiro, recibirán una pensión... Cuando se olvida esa función esencial, empieza a fallarse... Si una persona enferma va a los servicios de la Caja y no recibe atención médica, habrá perdido esa seguridad que estaba comprando cuando se aseguró.

Para poder definir la función que da vida a nuestro lugar de trabajo, debemos tener presente qué es lo que nuestros clientes necesitan, qué buscan en la empresa o institución en la que laboramos. Con eso en mente, podremos determinar la misión empresarial y si nuestras funciones sirven para cumplir con esa misión. Por supuesto que las necesidades de los clientes variarán con el transcurrir del tiempo, y nos corresponde a nosotros (la empresa como un todo, con la participación de todos los trabajadores), monitorear esas necesidades y ajustarnos a ellas. Este proceso debe ser participativo y dirigido por los líderes de la empresa (los jefes deben ser verdaderos líderes para que funcione).

El segundo paso es determinar los valores empresariales. Si esos valores son claros, los aspirantes a trabajar con la empresa podrán saber si coinciden con ellos y es el lugar en el que desean desarrollarse profesionalmente. Por ejemplo, si en la Caja un valor es la cortesía (el trato respetuoso a los usuarios y compañeros), es fundamental que todos los trabajadores sean corteses y traten con respeto a las personas que atiendan. Sin embargo, hay que tener claro que los valores deben enunciarse en orden jerárquico, pues si la seguridad está por encima de la cortesía, se podría dar el caso de que un trabajador esté atendiendo a una persona, y ve que otro usuario se desmaya, producto de algún padecimiento, se disculpará para atender la emergencia.

Los cambios por sí mismos deben fundamentarse en una filosofía empresarial clara, pues si bien es cierto las necesidades de los usuarios varían y el entorno mundial cambia constantemente, la misión original de la empresa y los valores en los que se fundamenta, se mantienen en esencia. Con la visión clara de esa filosofía empresarial, estaremos pendientes de adecuar nuestros servicios a los clientes, para al final, darles realmente lo que necesitan: seguridad, unión familiar, diversión, respeto...